ADS 468x60

LA TOTI

La Toti no tenía muchas luces. Había nacido con un pequeño retraso que la hacía diferente a los demás. Sin dejar de ser inteligente a su modo, era mas ingenua de lo normal y solía quedarse en la inopia a menudo, antes de que le dieran esos ataques de rabia durante los que era capaz de romper todo lo que había a mano, mientras escupia espuma y ponía los ojos en blanco. No quisieron encerrarla porque no era peligrosa, sólo tonta, como decia su madre a quien quisiera oirla. De todas formas a la familia le venía muy bien tener a alguien que trabajaba en la vaquería de sol a sol, sin quejarse, sin cobrar y haciendo las tareas mas sucias y pesadas. Así pasó la infancia y la adolescencia. Siempre iba mal vestida, sin lavar, a veces descalza y despeinada. Conocía a todo el pueblo y saludaba entusiasmada a los que se cruzaban con ella por la calle. Desde que se hizo mujer, ese entusiasmo era mayor con los mozos, a los que abrazaba y trataba de besuquear mientras metia las manos donde podía . Dicen que en esos años de ardores, mas de un inescrupuloso se la benefició en la huerta que rodeaba la vaquería. Ahora la Toti ya es vieja y ha engordado. Anda por las calles mal vestida, sucia y despeinada como siempre.Desde hace tiempo lleva consigo una baraja de tarot. Sentada en las escaleras de la plaza de la iglesia, pasa las cartas una a una mirandolas con atención. Le parecen estampas muy bonitas, pero no consigue averiguar a que santos representan. 

0 comentarios: